El problema no es que digas, el problema es lo que callas.
Ahora mas que nunca, le pediría perdón, me arrodillaría a sus pies, pero se que es demasiado tarde, y aunque siga rogándole, debí haberme acordado antes, de las personas que realmente me aman, de esas personas especiales para mi, pero jure no lastimarlo y rompí con la promesa. Ahora solo intento reírme, ocultando las lágrimas en mis ojos.
TeAmo
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